HOY ES NUESTRO ANIVERSARIO, CERDO

noizbehinkakoak 1456151856393 Noizbehinkakoak | 2012-04-05 01:45
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Sí, hoy es nuestro aniversario. Por difícil que parezca creerlo, tú y yo compartimos un aniversario. Hoy hace (no exactamente, porque la Semana Santa es móvil) treinta y dos años que abusaste sexualmente de mí, aquel Jueves Santo de mis once años, cerdo.


Hace muchos años que estás muerto, y como tampoco creo en el más allá, sé que no vas a poder leer esto. Sin embargo, he pensado que ya es hora de poner por escrito y hacer público lo que ocurrió, no como terapia (creo que ya no la necesito) sino para dejar constancia de quién eras y de lo que me hiciste, y sobre todo para dejarte claro que al final gané yo, cerdo.


Te llamabas José Luis Pujana, "Don José Luis", y eras párroco de la iglesia de San Ignacio, del barrio del mismo nombre, en Bilbao. También eras del Opus Dei. Eran finales de los 70 y principios de los 80, cuando ya la mayoría de los curas se había librado de la sotana, pero tú no, tú seguías yendo con faldones negros y alzacuello, y hasta llevabas un anillo que me enseñaste a besar cada vez que te veía. Y también recitabas largas parrafadas en latín. Me maravilla el hecho de que años después, en el bachillerato y la universidad, yo llegara a disfrutar tanto con esa lengua. En eso también te gané, cerdo.


Te conocí cuando tenía siete u ocho años y empecé a prepararme para la primera comunión. Me encandilaste enseguida. Eras tan amigo de los niños. Diría, aunque no estoy segura, que sobre todo de las niñas. Nos animabas, hacías chistes, cantabas con nosotros en las merendolas, querías que colaboráramos en la misa: los chicos de monaguillos con túnica blanca y las niñas leyendo en el atril las Sagradas Escrituras... También hacías excursiones con nosotros una vez al año a la ermita de la Vigen de Fátima. Recuerdo muy bien aquellas subidas al monte y tus manos puestas distraidamente sobre mis hombros, rozándome los pechos, la cintura... Me sentía rara, algo confundida, pero eras tan cariñoso... Lo que más te gustaba era la confesión. Los confesionarios de la iglesia de San Ignacio tenían puertas hasta arriba, que se abrían de un empujón, como las de los salones del viejo oeste. Lo curioso era que cuando yo me metía dentro de aquel habitáculo oscuro, tras el "Ave María Purísima-Sin pecado concebida" de rigor, abrías la rejilla que nos separaba y comenzabas el ritual preguntándome en susurros si contestaba mal a mi madre o era vaga para los deberes, al tiempo que recorrías con las manos todo mi cuerpo. Era muy extraño, cerdo, pero yo me concentraba en la recitación de mis pecados, porque tú eras muy bueno y aquellas caricias tenían que deberse al gran amor que me profesaba tu generoso corazón.


Pasaron los años, tres o cuatro, en los que yo seguí colaborando devotamente en la iglesia, especialmente en aquello que más me gustaba, que era leer en las misas. Fíjate qué cosas, ahora tengo un podcast literario, que da salida a esa vena dramática tan curiosa que tengo y me hace disfrutar muchísimo. Eso tampoco me lo quitaste. También en esto te gané, cerdo.


En el calendario litúrgico, la Semana Santa es el momento estelar para cualquier amante de la lectura dramatizada. El Viernes Santo en muchas parroquias, incluida la nuestra, se celebraba una lectura coral de la Pasión de Jesucristo. Durante los tres primeros años de nuestra colaboración, cerdo, tuve que conformarme con un papel que constaba de una sola frase. A mi siempre me tocaba ser la Portera que ve a San Pedro pululando por el Atrio del Sumo Sacerdote tras la detención de Jesús y le pregunta suspicazmente: "¿No eres tú también de los amigos de Jesús?" (Ahora me doy cuenta de que, bien mirado, era un señor papel). Yo codiciaba, me moría, por conseguir el papel de Cronista, no por la belleza en sí de su texto, sino simplemente porque era el más largo de todos, pero ese siempre se lo dabas a alguna chica mayor.


Por fin, la Semana Santa de mis once años, cerdo, me lo diste a mí. Me hiciste una lectora feliz. Era tanto tu interés en que me preparara bien para la ocasión, que me pediste que el día anterior fuera a tu casa para darme unos papeles que me iban a ayudar. Estaba loca de contenta y tenía solo once años: jamás se me pasó por la imaginación lo obvio, cerdo. Fui, pues, a tu casa (una casa triste y fría de la que me dieron ganas de salir en cuanto entré) y, por supuesto, te comportaste como se podría haber esperado de ti, cerdo. No voy a entrar en detalles, pero esa tarde te superaste a ti mismo y me causaste una herida psicológica que por poco acaba conmigo. Salí corriendo de tu casa y llegué llorando a la mía. Cuando mi madre me abrió la puerta le dije: "Don José Luis es un cerdo" y corrí a tumbarme en el sofá. Y, fíjate, se lo dije mirándola de reojo, con vergüenza y miedo de su reacción (¡hablar así de una persona tan venerable!), pensando que a lo mejor era yo quien se había portado mal y merecía un castigo. Mi madre fue donde mi padre y cruzaron un par de frases en voz baja. Luego ella vino donde mi, me abrazó y con dos o tres palabras hizo un rápido diagnóstico de la extensión de los hechos. No había habido penetración.


Lo que viene ahora es una confirmación de que la realidad supera la ficción. Mis padres son dos buenas personas, pero muy religiosas, sobre todo mi madre, y bastante timoratas. El día siguiente era Viernes Santo, el gran día de la lectura de la Pasión, y yo era la Cronista. Asi que aquella tarde oscura los tres nos fuimos a la iglesia y yo subí al altar con mis compañeros lectores e hice una lectura impecable de las tribulaciones de Nuestro Señor Jesucristo en aquella ceremonía que tú, cerdo, guiaste con toda la ritualística y parafernalia previa al Concilio Vaticano II. Después de esa tarde, comenzamos a asistir a otra parroquia y jamás volví a acercarme a ti, cerdo.


Nunca tuve una conversación pausada con mis padres sobre lo que ocurrió aquel Jueves Santo, ni sobre lo que había estado ocurriendo desde hacía años. Recuerdo que un día mi madre y yo íbamos por la calle y nos encontramos con una vecina del barrio, catequista, como mi madre, pero con fama de sabia e ínfulas de lider entre las demás catequistas. Era del Opus Dei. Mi madre estuvo hablando con ella en susurros, mientras yo esperaba un poco apartada. No obstante, capté algunos retazos de la conversación. Oí cómo aquella mujer le decía a mi madre que había que tener paciencia, que los escándalos podían hacer mucho daño a la Iglesia, y que una oveja negra no podía poner en peligro a todo el rebaño. Pasado un tiempo me enteré de que te habían trasladado a una parroquia cercana, cerdo. No sé si tuvo algo que ver con lo que me hiciste o fue casualidad. Supongo que hasta te hicieron un favor: así tendrías víctimas nuevas.


Pero no quiero hablar de ti, cerdo. Quiero hablar de mi. Al poco de aquel Jueves Santo caí en una depresión profunda, algo aberrante para una niña de once años. Mi depresión tomó la forma de una idea obsesiva: la de la muerte. No podía quitarme de la cabeza el hecho de que, no solo yo misma iba a morir algún día, sino que también todos mis seres queridos lo harían, incluidos mis padres. Perdí interés en todo, lloraba constantemente, la angustia me atenazaba, literalmente, el pecho. Mi madre, asustada, me llevó al médico de cabecera, y este nos remitió al psiquiatra. Sin embargo, alguien dijo a mis padres que el psiquiatra me atiborraría a pastillas, ellos se asustaron y jamás llegamos a su consulta.


Estuve así, viviendo en la soledad de mi tunel oscuro, alrededor de un año. Finalmente, quizá porque la naturaleza es sabia y a veces nos regala una dosis de amnesia, conseguí salir. Y lo hice yo solita, cerdo. Casi me matas, pero no lo lograste. Aquí también te gané.


Tampoco tomé aversión al sexo. Es cierto que durante algunos años me aguaste un poco la fiesta, pero poco a poco también lo superé. De hecho, me encanta el sexo, cerdo, y lo practico siempre que puedo, pero con gente educada y civilizada, no con bestias infrahumanas como tú. Otra más en la que te he ganado. Tampoco eso me lo quitaste.


En cuanto a la religión, ya te he dicho que soy atea, pero ni siquiera ese tanto te lo puedes apuntar. Fui creyente durante muchos años, hasta mucho después de haberte padecido, cerdo, con lo cual no influiste nada en mi desconversión. No fue fruto del asco infinito que siento por ti, sino de mi propia reflexión y aprendizaje.


El desprecio que siento por la iglesia católica tampoco es una medalla que te puedas colgar. Le sobran los méritos: desde haberse alineado siempre con los fascismos, hasta su odio obsesivo por las mujeres, a las que para empezar excluye, por poner un ejemplito, de lo que se supone que es su rito central, la celebración de la Eucaristía. Eso sin olvidar su homofobia, su avaricia babeante y su obsesión por el control de la sexualidad ajena. No, cerdo, no te necesito a ti ni a la legión de pederastas cobijados bajo el ala de Benedicto el nazi para despreciar de todo corazón a la iglesia católica.


Y eso es lo que hay, cerdo. Como ahora mismo me encuentro muy bien y hasta tengo episodios de felicidad bastante frecuentes, he pensado que era un buen momento para escribir esto y decirte, decirle a quien lo quiera leer, que te gané, cerdo. Te gané.


Como diría Lorca, a un caballo encabritado soy capaz de poner de rodillas con la fuerza de mi dedo meñique.


OHARRA: blogak.com euskarazko blogetarako aplikazioa da. Blog hau post hau argitaratzeko sortu nuen harrapaladan, eta ez nintzen konturatu arau hori hausten ari nintzela. Orain helbide honekin zabaldu da, eta, beraz, hementxe utziko dut. Barkatu eragozpenak.

Joseba Barrenetxea

Joseba Barrenetxea 2012-04-05 18:15 #1

Gracias por compartir tu dolor, y tus ganas de vivir (sin olvidar).
Un abrazo estrecho.

Ana Morales

Ana Morales 2012-04-05 18:37 #2

Eskerrik asko zuri, Joseba, bihotzez. Post hau gaztelaniaz jarri dut, ahalik eta gehien zabaltzeko, baina euskalduna naiz. Zu ere bai, ezta?<br />

Imanol Epelde

Imanol Epelde 2012-04-05 19:26 #3

Isilean dauden beste mila istorio beltz azaleratzeko balioko ahal du post honek! Besarkada estua Ana! Eta aurrera, eh!<br />

Ana Morales

Ana Morales 2012-04-05 23:49 #4

Balioko ahal du horretarako behintzat! Eskerrik asko-asko, Imanol. Aurrera, beti aurrera!<br />

Luistxo

Luistxo 2012-04-06 08:43 #5

Tuit batean haizeak eroango duelakoan, hemen ere bai: Bravo, Ana; bravo, bravo.<br />

Ana Morales

Ana Morales 2012-04-06 12:23 #6

Egon ziur: nire gogotik ez du eramango :-)<br /><br />Eskerrik asko zuri.<br />

Xabier

Xabier 2012-04-06 17:01 #7

Irakurtzea gogorra egin bazait, zer ez zen izango idaztea. <br />Zorionak eta eskerrik asko zure ausardiarengatik, Ana, bene-benetan. <br /><br />Xabier<br /><br />PS: Lorcaren aipamena perfektoa da.<br /><br /><br />

Ana Morales

Ana Morales 2012-04-06 17:12 #8

Eskerrik asko, Xabier. Erraza ez da izan, egia esan, nik uste baino gehiago asaldatu nau. Baina pozik nago egin dudalako, eta batez ere oso-oso hunkituta hartu ditudan zurea bezalako mezu indargarri eta bihotz berogarriekin. <br />Mila-mila esker, Xabier.<br />

Iban Arantzabal

Iban Arantzabal 2012-04-07 11:28 #9

Zirrara. Horixe sentitu dut. <br /><br />Ardi beltzek, Jose Luis Pujana guztiek, irakurtzekoa. Artaldeko defendatzaileak lotsatzekoa.<br /><br />Eskerrik asko idazteagatik, eta aurrera Ana!<br />

Ana Morales

Ana Morales 2012-04-07 15:57 #10

Mila-mila esker, Iban. Nik ere erantzun didazuen berotasunaren zirrara sentitu dut. Besarkada bat.<br />

itziar

itziar 2012-04-07 23:13 #11

<p>Jakina irabazi diozula, Ana, jakina! Ezin bestela izan! Oso ausarta izan zara, Ana,&nbsp;oso ausarta beste behin.&nbsp;Malkoak ditut begietan eta zu besarkatzeko gogo ikaragarria. Oso-oso maite zaitut.</p>
<p>Itziar</p>

Ana Morales

Ana Morales 2012-04-08 19:24 #12

Eskerrik asko, Itziar. Ene, ez dut uste nire ausardiak halako goraipamenik merezi duenik: 32 urte pasatu behar izan dira, ikusten duzu. Baina zure maitasunak harrotasunez eta bizipozez betetzen nau, betiko legez.<br />

Xabier Euzkitze

Xabier Euzkitze 2012-04-12 15:38 #13

<br />&nbsp; &nbsp; Oso gogorra gertatu zait irakurketa bera ere. Gordin idatzita dago, gertakariak eskatzen duen moduan. Zure gogoetarekin ere bat nator nagusiki, zorigaitzez. Zenbat horrelako basakeria geratu ote dira isilpean, Ana? Eskertzen dizut kontatu izana. Besarkada estu bat!

Ana Morales

Ana Morales 2012-04-12 18:30 #14

Eskerrik asko zuri irakurtzeagatik eta zure hitzengatik, Xabier.<br />

Iñigo

Iñigo 2012-04-13 11:50 #15

<p>Nik, umore beltzez, Larreako komentura askorik ez hurreratzeko esaten diot semeari, abadeek umeekin ez-dakit-zelako barrabaskeriak egiten dituztela-eta. Jakina, ondokoen errieta irabazten dut halakoetan.</p>

<p>Abade artean ibili garenok, ordea, badugu horren berri. Gurean, scout taldean ezkutatzen zen txerren hura. Urteetan ibili zen bati laztanka, besteari erasoka. Halako batean, umeetako batek, edo haren gurasoek, nahikoa indar batu zuten egoera salatzeko, baina halako hautsi-mautsi batera iritsi ziren eskolako zuzendariarekin: beste eskola batera bidaliko zuten, eta bakea.</p>

<p>Hura Portugaleten gertatua. Zornotzan, ordea, ezagun omen zen El Zorro ezizeneko fraile bat, hura ere halakoetan ibili ohi zena.</p>

<p>Niri, haatik, beldurgarriena beti iruditu zait isiltasunezko itun hori: Elizamari kalterik egin nahi ez izatea, bulkada sexualaren debeku lotsagarria, pertsonaren izatea hala erdibitu nahi izatea... Erasoak badira, baina zenbat jenderi galarazi diote&nbsp;bere sexualitatea osasunez eta onez gozatzea, zenbat jende gurutziltzatu dute bere sexualitate hala bizi izatearren.</p>

<p>Eta, hala ere, geronek mantentzen ditugu, zerga bidez. Haien artean jende onik badela, xintxoa, ez da zalantzarik, baina ordoxia guztietan bezala haiek ere alienaturik daude, erabat eta osorik.</p>

<p>Sinnead O´Connor-ek <a href="http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2010/03/25/AR2010032502363.html">gutun hau</a> irakurrita, beharbada arinduko zaizkizu minak.&nbsp;Eskerrik asko zure Pandoraren kutxatik oroitzapen deunga hori ateratzearren.</p>

<p>Mosu fedebako asko.&nbsp;</p>

Arrat Atxa

Arrat Atxa 2012-04-13 13:43 #16

<p>Beti entzun ditut horrelako istorioak, baina sekula ez ezagutu horrelakorik gertatu zaionik. Ezin diot negarrari eutsi eta zorionak eman nahi dizkizut zure ausardiagatik... oso oso ausarta izan zara hau kontatzean eta zure barruak zabaltzean. </p>

<p>Behin txantxa batean galdetu nuen: ¿Quien es Ana Morales? orain badakit nor den: kriston andra katxarroa, zera baino ausartagoa.</p>

<p>Besarkada bat bihotz-bihotzez Ana.</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>Arrate</p>

Ana Morales

Ana Morales 2012-04-16 16:17 #17

Eskerrik asko, Iñigo. Bai, zuk aipatzen dituzunak bezalako kasuak zientoka daude. Zoritxarrez, nirea ez zen inongo salbuespena.<br /><br />Askotan aipatu didate kontu hori, eliza katolikoan oso jende ona ere badagoela, eta, bestalde, leku guztietan aurki daitezkeela erasotzaileak. Bai, hala da. Baina halakoetan erantzuten dut eliza katolikoan "pertsona onak" egon arren, estrukturalki erakunde misoginoa eta LGBT-foboa dela, eta askatasun pertsonalaren zapaltzaile ankerra, halakoxea delako bere <strong>doktrina ofiziala</strong>, Erromako gidari horren bandera, eta doktrina horrexetan zimentatzen delako bere boterea. Eta sexualitatea kontrolatzearekin halako obsesioa izanda, are sumingarriagoa da eliza katolikoa hainbeste delito sexualen kulpantea eta ezkutatzailea izatea. (Zuk aipatzen duzun Sinnead O´Connorren gutun horretan irakur daitekeenez, Benediktok isiltasuna agindu zien abusu sexualen akusazioen berri zeukaten apezpikuei, zer eta eskomunikazioaren mehatxuaren pean!)<br /><br />Eta borondatezko isiltasun makur horri, beste isiltasun bat gehitu behar zaio, pozoitua, eta hori da biktimen isiltasuna: batetik, munstro handi bati aurre egitea oso beldurgarria delako (nire kasua gertatu zen sasoian orain baino gehiago), eta, bestetik, salaketa batek norberarengana ekar lezakeen lotsa eta estigma ere oso beldurgarriak direlako.<br /><br />Nik fede handiko musuak bidaltzen dizkizut, gure adiskidantzari diodan fedean ondo sendotuak&nbsp; :-)<br /><br /><br />

Ana Morales

Ana Morales 2012-04-16 16:20 #18

Ai, Arrate, neuk ere galdetzen diot neure buruari batzuetan nor ote den Ana Morales. Ja, ja, ja, zenbat barre egin ditugun istorio horren kontura!<br />Eskerrik asko-asko zure hitz goxoengatik, baina ez zait iruditzen halako ausardia denik 30 urte baino gehiago itxarotea berba egiteko. Hala ere, pozik nago egin dudalako, eta inguruan halako lagun jatorrak ditudala ikusteko aukera eman didalako. Mila esker, benetan.<br />

Aitor Abaroa

Aitor Abaroa 2015-10-18 09:39 #19

<p>Txioak haizeak eramaten dituen modura (Luistxori hartua), txio batek ekarri nau ni hona hiru urte eta erdi geroago. Zer esan aurretik esan ez dizutenik, Ana. Bizitza egunez egun gure borroka txikiak irabazten joatea da, eta zuk borrokarik latzenetakoa irabazi zenuen, eta irabazten jarraitzen duzu egunero, zeure buruari eta ingurukoei zoriontasuna ematen diezun bakoitzean. Segi horrela!</p>

<p>Ekarpentxo bat egite aldera, Anaren testua irakurri duen orok ez dezala galdu aukera zinean Pablo Larrain txiletarraren 'El Club' ikusteko.</p>

Itzalai

Itzalai 2015-10-19 23:52 #20

<p>Eskerrik asko partekatzeagatik. Oso gogorra. Hitzik ez daukat hau irakurri ta gero geratu zaidan sentsazioa deskribatzeko.</p>

<p>ZORIONAK zure ausardiagatik, aurrera ateratzeagatik, nolako pertsona zaren erakusteagatik eta zuk bezela sufritu dutenei itxaropen argi bat pizteagatik.</p>

<p>Mila mila esker!!!</p>

<p>&nbsp;</p>

2017-01-29 12:25 #21

Posta hau idatzi zenuenetik bost urtera irakurri dut, gaur Berrian argitaratutako erreportajeak ekarrita:
http://www.berria.eus/paperekoa/1911/002/001/2017-01-29/itzala_horma_eta_isiltasuna.htm

Hunkituta nago. Barrenak astinduta.

Gogora ekarri didazu garai estu-astun hartan hainbatek bizi izan genuen egoera. Denbora asko egin nuen nik ere hain ongi adierazi duzun giroan: mojen ikastetxean, eskauten, elizaren barruko gazte mugimenduetan... eta sobera asko dakit azaltzen duzun "isiltasun kode" hori zer den (1969an nituen nik 11 urte). Gogoan dut ere sexualitatearen inguruko guztiak zuen bekatu kutsua, inoiz aipatzen ez bazen ere, existituko ez balitz bezala. Eta urte asko pasatu behar izan dira, nire kasuan, nerabezaroan sumatzen nuen orientazio sexualari izena jartzeko. Gezurra dirudi, gaur kontatzerakoan, gure 15-18 urterekin, homosexualitatea existitzen zenik ere ez jakitea, baina hala zen. Ez dakit zenbat urterekin deskubrituko nuen (hipotesi moduan, noski) aukera hori; baina ordurako ezkonduta eta nire bizitzarekin konforme sentitzen nintzenez, galderarik ez.

40ak beteta (eta 3 seme-alaben ama izanik) etorri zitzaidan indar handiarekin -artean nigan isildutako- orientazio sexualaren gaia. Eta urte batzuk behar izan nituen ebazteko eta lasai barneratu eta askatzeko.

Oso oso ondo ulertzen dut azaltzen duzun tunel ilunaren bizipena; nire bizipenetik bat egiten dut zurekin eta gertu sentitzen naiz. Eskerrik asko, Ana, zure testigantzarengatik. Eskerrik asko zure adoreagatik. Eskerrik asko eta ZORIONAK irabazteagatik.

Besarkada estu eta zabal bat

arasanse

arasanse 2017-01-29 12:26 #22

Posta hau idatzi zenuenetik bost urtera irakurri dut, gaur Berrian argitaratutako erreportajeak ekarrita:
http://www.berria.eus/paperekoa/1911/002/001/2017-01-29/itzala_horma_eta_isiltasuna.htm

Hunkituta nago. Barrenak astinduta.

Gogora ekarri didazu garai estu-astun hartan hainbatek bizi izan genuen egoera. Denbora asko egin nuen nik ere hain ongi adierazi duzun giroan: mojen ikastetxean, eskauten, elizaren barruko gazte mugimenduetan... eta sobera asko dakit azaltzen duzun "isiltasun kode" hori zer den (1969an nituen nik 11 urte). Gogoan dut ere sexualitatearen inguruko guztiak zuen bekatu kutsua, inoiz aipatzen ez bazen ere, existituko ez balitz bezala. Eta urte asko pasatu behar izan dira, nire kasuan, nerabezaroan sumatzen nuen orientazio sexualari izena jartzeko. Gezurra dirudi, gaur kontatzerakoan, gure 15-18 urterekin, homosexualitatea existitzen zenik ere ez jakitea, baina hala zen. Ez dakit zenbat urterekin deskubrituko nuen (hipotesi moduan, noski) aukera hori; baina ordurako ezkonduta eta nire bizitzarekin konforme sentitzen nintzenez, galderarik ez.

40ak beteta (eta 3 seme-alaben ama izanik) etorri zitzaidan indar handiarekin -artean nigan isildutako- orientazio sexualaren gaia. Eta urte batzuk behar izan nituen ebazteko eta lasai barneratu eta askatzeko.

Oso oso ondo ulertzen dut azaltzen duzun tunel ilunaren bizipena; nire bizipenetik bat egiten dut zurekin eta gertu sentitzen naiz. Eskerrik asko, Ana, zure testigantzarengatik. Eskerrik asko zure adoreagatik. Eskerrik asko eta ZORIONAK irabazteagatik.

Besarkada estu eta zabal bat

arasanse

arasanse 2017-01-29 12:29 #23

Bietako lehenengo iruzkina izenik gabe joan zait, baina nire asmoa ez zen anonimoa izatea. Beraz, ezabatu daiteke.


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