El PTP acecha el valle de Olaberria

Más de 100 personas se reunieron el viernes en Ventas para informarse sobre las propuestas que recoge este documento de planificación a medio y largo plazo de Diputación y Gobierno Vasco

Diario Vasco. IÑIGO MORONDO | IRUN.


En esta vorágine que vivimos de reflexiones estratégicas y planeamientos a largo plazo, el pasado mes de septiembre, la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno Vasco hizo publicó su Plan Territorial Parcial (PTP) para Donostialdea-Bidasoa. Se trata de un documento consensuado con la Diputación Foral de Gipuzkoa que podría compararse con un Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), como el que Irun está revisando ahora, pero con unos límites supramunicipales. En este caso, sería un Plan General para todo el territorio comprendido entre Usurbil, Andoain e Irun.

El contenido de este PTP ha sorprendido a muchos. No tanto a otros, que pudieron conocer cuál era la base sobre la que se estaba trabajando cuando su redactor, Alberto Zabala, ofreció una conferencia sobre movilidad en el Museo Oiasso, organizada por el Ayuntamiento dentro de la reflexión de su propio PGOU. Ya se habló entonces de la idea de prolongar el segundo cinturón hasta la frontera. Y en aquella misma cita, desde la platea, mostró su oposición al vial Javier Belza, un economista oiartzuarra con dilatada experiencia en la comarca y en el medio ambiente (redactó el Plan Especial del Bidasoa de 1993, la Agenda 21 de Irun y de Hondarribia y fue el primer director del Parque Ecológico de Plaiaundi). El viernes, en Ventas, fue el quien presentó parte del contenido del PTP en una asamblea popular celebrada en el local de la AVV del barrio y a la que asistieron más de un centenar de personas.

Sin el aval de datos concreto


Desde el principio, Belza quiso dejar claro que el PTP contiene muchas cuestiones «y no dudo de que algunas de ellas serán positivas. Yo voy a hablaros de tres afecciones que consideramos muy graves para Irun, especialmente para el valle de Olaberria y el entorno de Ventas».

El primer asunto fue por supuesto la prolongación del Segundo Cinturón, «un proyecto que tiene poca justificación. En todo el PTP no hay datos concretos de tráfico ni previsiones que hagan pensar que va a ser necesario». Recordó que antes de que se pudiera proceder a su construcción «llegará el tercer carril a la autopista y el desdoblamiento de la variante de Irun». También el tercer pinchazo en la propia A-8, a la altura de Oinaurre aproximadamente. Desde el público, Unai preguntó si ejecutar todas las obrasno sería exagerado. «Sí», decía Belza. «Se plantean alternativas que son contradictorias entre sí y el problema es que al final se acaba haciendo todo».

Pero, además, el proyecto sufre de otras carencias: «aunque una parte la hace en túnel, sólo en Irun, esa carretera ocupa 25 hectáreas y tiene que cruzar 11 regatas». Transcurre en paralelo al límite del Parque Natural Aiako Harria, zona protegida que varios grupos han solicitado extender hasta la carretera que une Olaberria y Ventas, precisamente «para evitar impactos ecológicos y paisajísticos». Hay más. El PTP dibuja el paso sobre el Bidasoa y la conexión con la autopista francesa con un nuevo vial. Belza lo considera «un grave error» que atribuye a las «prisas por sacar esto adelante como sea. ¡Han aprobado un proyecto que tiene una parte de la carretera en suelo francés! La realidad es que el Segundo Cinturón no tiene continuidad en Francia».

Con todo este arsenal de argumentos, Belza cree que «es posible pararlo, conseguir que antes de la aprobación definitiva del PTP, desaparezca esa carretera».

Térmica y espacio logístico

Hay más amenazas sobre el valle de Olaberria en el PTP. Una de ellas es parodójica. Se trata de una reserva que impide acometer cualquier actuación en un espacio de 170 hectáreas que limita con el Parque Natural Aiako Harria.

Pero el propio PTP explica que no es una protección ambiental, sino que se trata de evitar que «desarrollos puntuales» lleguen a «mediatizar» una futura «estrategia global» que consistiría en una plataforma logística y de actividades económicas (150 hectáreas) y, quizá, una planta térmica generadora de electricidad (20 hectáreas).

La tercera protesta contra el PTP que se presentó en la asamblea de la noche del viernes se relaciona con las otras dos. Se trata, en concreto, de una vía rápida que uniría el Segundo Cinturón y la autopista actual, que serviría como vial de acceso a la plataforma económica planteada y que transcurriría de de Sur a Norte por la vaguada de Olakiñeta, «que tanto tiempo ha costado recuperar para el medio rural tras la actividad de Montero en la zona», recordaba Belza.

Alegaciones para pararlo

El experto guipuzcoano comentó desde el principio que aunque el PTP «no es un planteamiento, sino un documento aprobado, todavía hay algo que hacer». La aprobación de que dispone es inicial y ahora se encuentra en periodo de exposición pública para la presentación de alegaciones. El plazo para presentar caduca el día 30 de este mes «por eso, aunque aún estamos a tiempo, tenemos que darnos prisa», completó Josetxo, uno de los organizadores del encuentro. «Hemos preparado una alegación tipo, sin logo, que se puede presentar tal cual, rellenando los datos personales de cada uno». Es una redacción de mínimos buscando el máximo consenso posible, pero Fernando, miembro de la AVV de Ventas que está coordinando el grupo de trabajo, avanzaba que «quien quiera puede usarla para hacer la suya quitando, poniendo, completando...»

De momento, el documento se puede recoger y entregar cumplimentado en esta AVV, «aunque a lo largo de los próximos días iremos dando a conocer nuevos puntos de entrega y recogida». El proceso tendrá que ser rápido porque no quedan muchos días y el objetivo es que miles de cartas con alegaciones de ciudadanos de Oiartzun, Errenteria, Lezo, Irun y otros municipios que se consideren afectados lleguen a la Consejería para evidenciar la falta de apoyo social de la que adolece el Plan.

«Ahora es el momento de protestar», señalaba Belza. «Nos dirán que quedan 20 años, que igual no se hace, pero estas cosas, si no se paran ahora y se acaban aprobando, dentro de 20 años entran las máquinas y si alguien se queja le dicen que ya es tarde».

LA PREVISIÓN


2025 es el plazo estimado para ejecutar las propuestas del Plan Territorial Parcial (PTP) de Donostialdea-Bidasoa si se aprueba en 2010. Es decir, su horizonte es de 15 años desde la aprobación definitiva del documento. Contiene acciones a corto, medio y largo plazo


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