Íñigo Balbás: “Hay que decidir: militares o protección civil”

No profile photo LAB industry | 2018-12-27 16:41

Iñigo Balbás es delegado de LAB en Nafarroako Suhiltzaileak/Bomberos de Navarra y asegura que, como servicio público esencial, sufren “campañas de difamación como parte de las estrategias privatizadoras”. iñigo (1) (1) ¿Es necesaria la UME (Unidad Militar de Emergencias)? En Euskal Herria no hay emergencias en las que sea necesario movilizar a la UME. De vez en cuando hay algún fuego forestal de envergadura, pero esto no es Galicia ni el Mediterráneo. Podemos llegar a trabajar 100 personas, incluido personal voluntario que acudimos fuera de nuestros turnos de trabajo, pero traspasados unos umbrales críticos, da igual que haya 500 o 5.000 efectivos. Vas a necesitar otras estrategias o tener la suerte de que te llueva porque, si no, no lo vas a apagar. La UME solo tiene sentido en caso de catástrofes como los grandes terremotos pero tampoco estamos encima de bordes de placa activos, así que el riesgo es relativo. Para todo lo demás, hay que apostar por los recursos que ya tienes. El problema es que todo esto se cruza con los intereses de las élites políticas y del complejo militar-industrial. ¿No fue útil la UME en los pasados incendios de Galicia? Lo que ocurrió con aquellos incendios del año pasado es que, por primera vez, se planteó en el debate público que la UME tenía que haber intervenido en primera instancia, sustituyendo a la protección civil. Los mismos militares lo propusieron y lo volvieron a repetir después de tomar parte en los rescates de la AP-6, con las nevadas durante la operación retorno de enero. Es la primera vez que se han atrevido a decir públicamente que se ven capacitados para ser primera opción y no solo una fuerza complementaria. Hubo incluso algún político que propuso modificar el protocolo para que a partir de ahora no haga falta una petición previa del consejero autonómico, sino que el Gobierno central tenga capacidad para activar a la UME cuando y donde le parezca. Pero, ¿sirve la UME o no sirve? Vamos a ver, ese 6 de enero del colapso circulatorio hubo 1.400 personas que quedaron atrapadas en la A-1, en el Puerto de Etxegarate, junto a Altsasu. Además del operativo de bomberos, todo el mundo echó una mano, incluidos el Ayuntamiento, la Policía Foral y la Guardia Civil, pero fueron las vecinas quienes habilitaron el frontón, el albergue, el polideportivo y las casas particulares. Sin la sociedad civil organizada se habría resuelto mucho peor.

La nueva ordenación regula el paso de los militares a los aparatos civiles de las administraciones del Estado. Es una militarización encubierta de las estructuras civiles, y por la puerta de atrás
¿A qué se debe su creciente utilización? Lo que hay que analizar es cómo hemos llegado a esta situación. Hay una doble apuesta: por un lado se están degradando los servicios de emergencia porque la Ley de Estabilidad Presupuestaria y las tasas de reposición no permiten sacar nuevas ofertas públicas de empleo. Por otro lado, hay una estrategia clara de recentralización política, lenta pero imparable.
La nueva ordenación de este mes de febrero del Personal Militar del Ministerio de Defensa regula el paso de los militares a los aparatos civiles de las administraciones del Estado.
Es una militarización encubierta de las estructuras civiles, y por la puerta de atrás. ¿Qué opinas de las actuaciones de la UME en Navarra? Aquí han venido pocas veces, dos de ellas en los últimos tres años. Yo he coincidido con ellos en el fuego del invierno de 2015, entre Lesaka e Igantzi, cuando se les activó contra el criterio de la Dirección de Bomberos, en una decisión política no justificada técnicamente. Estábamos 70 bomberos y aparecieron más de 200 militares. Hasta el momento no han demostrado grandes capacidades ni excesivo entusiasmo a la ahora de ensuciarse el uniforme. La protección civil no solo son las sirenas. Hay que estar familiarizado con el entorno, con la geografía física y humana. No vale con que un día aparezcan 500 personas y unos cuantos helicópteros. Hay que saberse el estado de los caminos, entender al paisano que te va a indicar un atajo. Igual que los médicos tienen que conocer el historial de su paciente. Además, es evidente que, aunque se den las circunstancias, es complicado coordinar cuerpos distintos, más aún cuando uno es civil y otro militar. ¿Qué tipo de acuerdos hay con las comunidades autónomas? El Gobierno de Navarra, con UPN, firmó un convenio de colaboración con la UME, pero no tenía —ni tiene— que ver para que después se solicite o no su intervención. Establecía un marco de colaboración con los servicios de bomberos y protección civil, formación y reuniones periódicas. La inmensa mayoría de la plantilla de bomberos se negó a compartir formación con los militares. Sin embargo, es un cuerpo bien visto por la población civil... Es que el discurso del “gratis total” lo compra cualquiera, ¿no? Parece que cuando actúan sale gratis pero en esta vida todo cuesta dinero, y la clave es dónde lo quieres invertir. Hay que decidir: militares o protección civil. Si todo ese personal y esos recursos se convirtieran en bomberos habría mucho más personal disponible en todos los sitios. En Navarra creo que nos tocarían en torno a 80 puestos de trabajo más. ¿No serían demasiados? Mucha gente cree que cobráis mucho y apechugáis poco... ¿Sabe esa gente que nuestros trajes ignífugos no son infalibles y que nuestros cuerpos acaban absorbiendo muchas más partículas tóxicas que la mayoría de las profesiones?
¿Se sabe que los bomberos vivimos nueve años menos de media que el resto de la población?
Nosotros trabajamos las 1.457 horas anuales que nos corresponden por ley. Y el sueldo medio de un bombero con diez años de antigüedad puede rondar los 1.700 euros, con los complementos de nocturnidad, vacaciones y peligrosidad. Eso sí, sabemos que somos un servicio público esencial y, como tal, sufrimos campañas de difamación periódicas como parte de las estrategias privatizadoras.
En Galicia la situación es crítica. En un territorio con una gran incidencia de incendios forestales, más del 70% del servicio está privatizado
¿Una situación que se agudiza en el resto del Estado? Los servicios de protección civil han sobrevivido en los lugares demográficamente potentes como Madrid, Catalunya o Euskal Herria pero en la mayoría de los sitios están muy deteriorados... En algunos casos, durante años, han preferido las horas extra y la mejora de sus condiciones personales frente a la entrada de nuevos compañeros y reforzar el servicio. Y cuando han venido mal dadas, no han aguantado el tirón. Las plantillas están envejecidas, hay una eventualidad del 60%, vaciado de funciones, servicios desnaturalizados... En Galicia la situación es crítica. En un territorio con una gran incidencia de incendios forestales, más del 70% del servicio está privatizado. Los organismos financieros europeos están detrás de ese desmantelamiento de las agencias públicas de protección civil. ¿Y qué ha pasado con el Gobierno del cambio en Navarra? Muchos de los problemas que tenemos se deben a que se ha desarticulado el servicio de emergencias; nos hemos quedado sin estructura orgánica. Somos 360 bomberos conduciendo camiones por Navarra. Algo que UPN hizo bien fue tener una visión integral y crear la Agencia Navarra de Emergencias (ANE). Porque los bomberos solo atendemos el 10% de las emergencias, el resto lo abarcan distintas policías, personal sanitario, carreteras, etcétera. Por eso es crucial un organismo que coordine las cosas y que haga planes a medio y largo plazo. Entonces, ¿por qué la consejera de Interior del Gobierno del cambio eliminó la ANE? Atribuyo su decisión a una mezcla de desconocimiento y mal asesoramiento. En todo caso, una mala combinación. Ella viene de la abogacía y una de sus propuestas estrella era crear una Dirección General de Justicia. Pero como otra de las ideas-fuerza de los gobiernos del cambio ha sido reducir las direcciones generales, supongo que le preguntaría a alguien de confianza si se podía prescindir de la ANE. A los bomberos ni nos llamó por teléfono para consultarnos. De un plumazo ha desaparecido el organismo que aglutinaba la gestión integral de las emergencias. Ha sido un torpedo en nuestra línea de flotación que nos ha debilitado mucho. Administrativamente, incluso, hemos tenido que dejar de hacer cosas porque ya no somos un servicio. ¿Qué cosas? La ANE se disolvió de un día para otro. Se han perdido centenares de miles de euros de fondos europeos para proyectos de colaboración transfronteriza porque no tenemos categoría de servicio. Las contrataciones de verano, que antes eran decisión de nuestro organismo y cuya gestión era mucho mas fácil, ahora no dependen de nosotros. Tampoco tenemos autonomía para llevar a cabo las compras del parque móvil o de material. Nuestra proyección estratégica ha desaparecido. Pero, ¿en qué punto está el servicio de protección civil? Ha evolucionado bien, acorde con una tipología de intervenciones cambiante, como la sociedad misma.
Cada vez hay menos incendios en viviendas, aunque habrá que ver qué pasa cuando envejezca el parque inmobiliario construido entre 1996 y 2008.
Ahora predominan las salidas de ambulancia, los servicios sanitarios urgentes, los rescates y los accidentes —sean de tráfico o no— con riesgo vital. Todo lo relacionado con la integridad de las personas. ¿Qué ha pasado con las ambulancias en Navarra? Es un debate de modelo: el mismo que se da en cualquier ámbito de lo público. Por una parte, hay una mentalidad conservadora que confronta el servicio público con los derechos del trabajador. Es ese profesor que no quiere dar clases a alumnos con necesidades especiales porque es docente de Biología; ese médico que no se recicla en nuevas técnicas de diagnóstico, pronóstico y tratamiento; o algunos bomberos, pocos, que creen que no tenemos que atender fuegos forestales porque, nominalmente, somos bomberos urbanos. Nuestro servicio se diseñó en los años noventa y, a día de hoy, las doce ambulancias de los bomberos, una por cada parque, son las únicas que son públicas, el resto está privatizado. ¿Y qué ocurrió? 
Los bomberos hacemos el 10% de las salidas de ambulancias. El otro 90% está privatizado, y el coste anual de esta externalización supone millones de euros
Es un sector muy goloso. UPN creó una situación explosiva con un problema de homologación en el parque en Iruñea, porque tenía que haberse hecho un proceso de acreditación profesional. No se hizo para deteriorar el servicio y poder privatizarlo más fácilmente. UTESNA, el lobby del sector, ha jugado a su juego, empujando para que se privatizaran las ambulancias de Bomberos, pero la inmensa mayoría de la plantilla respondió con inteligencia y generosidad. Hubo una asamblea masiva, en la que se apostó, de manera abrumadora, por un modelo público e integral. Estuvimos un montón de compañeros cubriendo los turnos de la ambulancia del parque de Iruñea durante casi un año, sin cobrar un duro, hasta que el conflicto se desactivó. El colectivo es ejemplar en muchos sentidos. Esto empieza a parecerse a un contenido patrocinado... Es que lo creo firmemente. Por ejemplo, en varias huelgas generales, los bomberos que han tenido que permanecer en los servicios mínimos han donado su salario a distintas causas sociales como la Asamblea de Parados o el Comedor Social 365. ¿Qué más hace falta para mejorar el servicio? Nos queda por recuperar el rescate en montaña. Es la gran espina clavada en el imaginario de los bomberos aunque, de facto, ya lo hacemos, porque todos los años salimos a buscar peregrinos a la zona de Roncesvalles o rescatamos senderistas. Uno de los compromisos de este Gobierno del cambio fue sacarlo a lo largo de la legislatura pero, visto lo visto, ya veremos qué pasa. Cuando asumamos esa competencia seremos un servicio integral, de los pocos en el Estado español con esas características. Abarcaremos el transporte sanitario, fuegos de todo tipo, rescates de montaña y accidentes. ¿Y si hay un accidente en la central nuclear de Garoña? Estoy seguro de que los bomberos llegarán antes que la UME. Fuente: elsaltodiario.com/antimilitarismos


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